miércoles, 3 de octubre de 2012

Pseudo-haiku

Miro al vacío y él a mí. No sé
qué pensar. O
qué decir.
Me da miedo que...
me conteste.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Al límite de la decepción

Bien, pues, lo que sigue es otro cuento corto. Este resultó de un ejercicio de escritura que me inventé para matar el aburrimiento. Sucede que se me ocurrió una línea y pensé tuitearla, pero después me quedé pensando en que hacía tiempo que no escribía nada más largo que no fuese para la universidad. Así que se me ocurrió que esa línea sería el final a una historia que me inventaría al momento. He aquí el resultado:



Al límite de la decepción

Esperaba intranquilo alguna noticia mientras se fumaba un cigarrillo afuera: ya no valía la pena guardar sus pulmones para algún posible futuro encantador. Se sentó a pensar y una que otra lágrima se le logró escapar mientras veía toda su vida desmoronarse frente a él. Hacía más seis meses que vivía en casa de sus padres luego de intentar lograr una nueva vida en un país extranjero y fallar terriblemente en el intento. Por su apariencia, era marginado en todos sitios: trabajo, metro, restaurantes, en el edificio en el que vivía... hasta en el hospital al que fue cuando estuvo al borde de una pulmonía lo miraron de reojo antes de ver su pasaporte e identificación para proceder a darle servicios. Se pudo considerar afortunado, ya que fue horas después de salir del hospital, en el camino de regreso a su casa, que le hicieron una encerrona en la que le quitaron todas y cada una de sus pertenencias, incluídas las identificaciones que le salvaban de continuar recibiendo tratos a medias. En esos momentos, se preguntaba qué más podía salir mal; no sabía lo que le esperaba. Desconocía que la desgracia no te espera, te acecha.

Al regresar, se topó con la muerte de su madre. Nadie lo anticipó; aunque ya era una mujer un tanto mayor, siempre se le veía bien, cuidaba de sí y nunca faltaba a una cita médica sin antes fijar una nueva fecha para compensar por la ausentada. Lo único que la aquejaba eran dolores de cabeza, pero siempre los había sufrido, por lo que nadie consideró que una aneurisma no se está con miramientos y en sus caprichos, se le aloja a quien quiera. Sabiendo algo de psicología, sabía que a su padre tampoco le restaría mucho tiempo de vida.: un hombre al perder su pareja lo pierde todo, empezando por la paciencia y con su partida llega el estrés y con él se ve comprometido el sistema inmunológico, abriéndole paso a cualquier patógeno, y si a eso le sumaba la edad y la distimia que le diagnosticaron desde sus treinticinco años, nadie queda con un buen cuadro clínico.

Al poco tiempo, su padre ya estaba postrado en cama: el dolor no lo dejaba moverse; no era el cuerpo lo que le dolía, sino el alma y pasó de ser un hombre relativamente activo a un bulto tirado en una cama. Como no podía balancear el trabajo con el cuido de su padre y tampoco podía pagarle a alguien por que lo cuidase por que no tenía el dinero suficiente, se las veía negras más de las veces humanamente tolerables. Quien único pudiese haber hecho algo por su padre era su esposa, pero ella no podía estar haciendo fuerzas; ella se pasaba los días sentada en la casa, sin energías para hacer nada. Por alguna extraña condición, había perdido mucha masa muscular en muy poco tiempo y ningún doctor podía decirle qué era o cómo ayudarla.... Cuando las enfermedades y la desgracia se cuelgan de alguien, se cuelgan y fuerte.

Era él, acompañado, pero solo; contra todos y nadie a la vez. ¿Qué puede hacer un hombre normal ante las enfermedades que aquejan a sus familiares más cercanos, si el dinero que hace en el trabajo a penas le da para comer? Los servicios médicos están al alcance del pudiente solamente. En eso, su esposa pensó aprovecharse de su terrible situación y decidió instalarse en una esquina del pueblo a mendigar lo que pudiese a ver si lograba conseguir aunque fuese solo un poco de dinero extra para aportar a la casa. Su apariencia le facilitaba el trabajo: parecía estar más muerta que viva. Este cambio a él no lo dejaba dormir tranquilo, pero no le quedó más remedio que aceptar que lo hiciera; era eso o saltar unas cuántas comidas a la semana.

Pasaron unos cuántos meses más en los que aprendió a disfrutar al máximo de los días buenos... no por lo buenos, sino por su rareza. De alguna forma extraña lograban subsistir y, aunque las enfermedades ni de su padre o su esposa mejoraban, lograba sacarle una que otra sonrisa a ambos de vez en cuando. Eso era suficiente motivación para él seguir madrugando todos los días y salir a las 5AM para comenzar el único trabajo que consiguió en el que le pagaban más de diez dólares la hora. Su nuevo trabajo era construcción, allí trabajaba descamisado, pues la camisa la usaba de mascarilla, y al sol. Era extenuante, pero cada vez que estaba a punto de darse por vencido, pensaba en la última vez que pudo salir con su esposa antes de que la atacara su enfermedad, antes del infierno. Era bella y él trabajaría día y noche si fuese necesario para poder reestablecer su salud. Día y noche.

Iba ya por su séptimo cigarrillo y aun no pasaba ni media hora desde el primero. Vió al doctor salir y no hubo palabra que se aventurara a salir de ninguno... se supo inevitablemente marcado con el carimbo de la mala suerte: ella ya no iba a estar. Dió una vuelta, ni se molestó en recoger sus cosas y se fue al mismo lugar que van las promesas incumplidas a esperar que la muerte las pase a visitar.

lunes, 3 de octubre de 2011

¿Qué nos queda?

Hace tiempo que no escribía aquí y tenía un escrito empezado que quise subir... alguito de prosa poética al principio y un par de etcéteras después.... todo nacido de la frustración. Hoy lo edité un poco y decido dejarlo salir por que aunque no me parece tan bueno, hace más estando fuera que aquí conmigo....


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¿Qué nos queda?


Nos queda la nada y pronto la desesperación (¿o es al revés?), pero no nos damos cuenta por que andamos ahogados en cupones y promesas que nunca madurarán para ser cumplidas por que su intención nunca fue cumplirse, sino simplemente quedarse siendo palabra.... por que nos dan promesas conformistas que son felices quedándose en el aire y, como excelentes conformistas que aprendimos a ser, nos conformamos con eso y no pedimos más. No, no es cuestión de avaricia, es cuestión de pedir un trato justo, equitativo y respetuoso, nada de excesos, pero ni eso. No buscamos una vida placentera, tan siquiera... ¿Qué diría Freud si nos viera? No, claro, de placeres gozamos, pero solo de esos que llegan con cosas mundanas y triviales, no el placer real que produce una vida sana y productiva. ¿En qué momento de nuestra evolución nuestro organismo optó por eliminar el amor propio? Nos resolvemos como podemos en una sociedad ágil y astuta, que sabe más que nosotros por que nosotros mismos la dejamos ser así. ¡Y quién diga que hay lugar para cambio, que se atenga a las consecuencias!

No, aquí no se puede hablar de cambios... y de revoluciones, ni se diga. Son tabúes, mitos de la historia, cosas de leyendas. Eso que pasa allá en otras partes del mundo donde las personas se unen para trabajar por un mejor futuro son falacias... que son verdades que hay que ocultar a como dé lugar. Vamos, que no vaya a ser que nos dé un poco de curiosidad y querramos ver si ese tipo de cosas es posible acá.

Y la verdad se resume a que somos una nave al garete, víctima de amores patológicos que no nos dejan progresar. Vivimos en un mundo en el que ya las mujeres no quieren ser madres por miedo a traer niños a un mundo dañado; los hombres se matan unos a los otros por tener algo más en su bolsillo; los jóvenes ya no quieren estudiar por miedo a las deudas; y los ancianos tienen que volver a trabajar por que le han quitado retiros y los ahorros no le dan. Vivimos en un mundo en el que... todo está al revés y nada parece importar más que un par de ceros en un monitor, que supuestamente indican cuán rico o pobre eres. ¡¿Qué?!

¿Qué tan difícil es entender que es nuestra naturaleza humana la que nos da valor, no una cantidad monetaria, ni un título, ni un carro, ni una mansión, ni un trabajo, ni joyas, ni celulares, ni …. ni nada que no seamos nosotros mismos? Por lo visto, amamos todo lo que nos hace daño y eliminamos lo que nos pudiese sacar del atolladero, por lo que la pregunta de los sesenta y yo no sé cuántos chavitos sigue y seguirá siendo: ¿dónde dejamos nuestro raciocinio? 


No sé, pero espero lo encontremos pronto... si no es que ya es demasiado tarde.

martes, 18 de enero de 2011

Jorge

La historia que sigue la escribí el año pasado, días después de que ocurriera, pero no la había publicado por que me parecía incompleta. Hoy decidí sacarla a pasear...
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"Vamos a ir pa' la Perla, ¿no te molesta?" Me dijo mi novio mientras nos dirigía en dicha dirección. Yo me limité a encoger los hombros y seguirle el paso. Dentro de poco, habíamos cruzado la grama, pasado la muralla y bajado las escaleritas: oficialmente estábamos en la Perla. Era mi primera vez allí así que estaba pendiente a todo lo que estaba pasando tanto y como me permitiera la sombrilla y la lluvia, claro. Fuimos a la placita, donde tienen graffitis de gente importante como Albizu y Corretjer, y nos sentamos en el piso, en los únicos espacios que aún no estaban mojados. Estando allí, llegó un señor de apariencia dudosa y, de la nada, nos montó conversación.

Qué bueno que lo hizo. En media hora, quizás menos, aprendí que la gente con apariencia más extraña puede que sea la que te enseñe cosas de la vida que jamás olvidarás. Comenzó comentando que le extrañaba que no estuviese un hombre que él conocía por el área en la que nos encontrábamos los tres. Luego, no sé cómo pasó, pero siguió hablando de el lugar donde él vivía.

Me estuvo curioso que se empezara a quejar... y de los mismos problemas que se queja mi novio a diario: invasión a su privacidad. El señor se quejaba de que había conseguido un lugar donde vivir, sin puertas, ni ventanas, pero que por $10 a la semana, tenía agua y luz, gracias a un acuerdo al que había llegado con el dueño del lugar. Nos comentó que par de personas pasaban por su lugar y se quedaban haciendo escantes, aunque el no estuviese, como Pedros por su casa trasteándole todo. En ocasiones, había hasta niños corriendo y alborotos. Su punto era completamente lógico: él podía compartir su lugar de vivienda siempre y cuando le respetaran su espacio personal. Al fin y al cabo, él era el de los arreglos con el dueño, más nadie. Él pagaba sus $10 semanales sin falta y eran el resto de las personas las que más gozaban del lugar y si él osaba quejarse, le salían con malas crianzas. He aquí evidencia de que el interesado y vividor no tiene piedad alguna y que para ser parásito solo se necesita otro cuerpo a quién joder.

Le parecía raro que nosotros le estuviésemos haciendo caso por su apariencia, pero que en su vida se había encontrado con gentes que por fuera podría decirse que son bellos, pero llevaban un infierno adentro. Así como también nos comentó que muchas personas discriminan en su contra basados meramente en apariencias y no le dan oportunidad de expresarse y mostrarles a todos que, aunque su apariencia pudiese malinterpretarse por un ladrón cualquiera, era mejor persona que cualquier enchaquetado de negocios.

Nos habló del vicio y las drogas: un mundo demasiado conocido para él; según mi novio, juzgando por su dentadura (o falta de) debía ser adicto a crack, entre otras cosas. Nos comentó que ha visto personas hundirse en el vicio aún peor que él. Entonces, nos habló del por qué de eso, o sea, de muerte y de matones mayormente, y por ahí coló el drive que tienen algunos por matar: la adrenalina es tanta que se vuelve su adicción. "Esos son los que peores que están por que se arrepienten de hacer lo que han hecho. Mataron a alguien que no debían" y la conciencia es una que no calla nunca. Por eso se envuelven tanto en el vicio, para desconectarse por que la vida no se puede vivir bien si no se tiene la consciencia tranquila. Y aún cuando se pase cada momento despierto bajo el efecto de algún narcótico, la mente queda indefensa a la hora de dormir. Los sueños se encargan, entonces, de repetir lo que la consciencia repite hasta el cansancio mientras se está despierto. Entonces, la infelicidad como quiera se apodera de tí.

Evidentemente, la narración pierde su efecto ahora que lo cuento, pues han pasado un par de días mas que resumí, pero cuando él nos habló todo encajaba como un rompecabezas. Independientemente de si pude comunicar bien su mensaje o no, a mí me llegó y dudo que se me olvide. Jorge me dió un crash course en asuntos de la vida y esto es lo más que puedo hacer para que su enseñanza no se quede solo en mí. ¿Qué es lo que más ustedes tienen que aprender de mi experiencia en las calles? No sé si lo de arriba les haga mucho sentido o si alguna parte tan siquiera les parezca novedosa, pero quiero que salgan de aquí con la esperanza de que algún día un maestro de la calle les dirigirá la palabra y ustedes podrán escuchar.

A este tipo de personas usualmente las marginamos por sus apariencias sin recordar que son tan humanos como nosotros. Muchas veces, estamos tan enfuscados en nuestras vidas y en nuestros propios problemas que se nos olvida que todos los demás pasan por las mismas situaciones, pero en diferentes contextos. No importa la edad, la raza, el estatus social, apariencia física, etc., una persona puede convertirse en maestro en cualquier momento, solo hay que saberlos escuchar.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Ceiba mujer

Aquí algo nuevo. Hoy les traigo un pseudo-poema que acabo de escribir justo ahora. La idea vino a mí ayer, pero por esperar hasta hoy para desarrollarla, perdió mucho en el camino. Surgió a raíz del seudónimo de mi media naranja, El Tabonuco. Estaba pensando qué sería si fuese a buscar un seudónimo así como el de él, con qué arbol me identificaría y, pues, la ceiba resultó ganadora.

Sé que tienen que estarse preguntando todavía: "¿Un pseudo-poema? What?" Pues, sí, es pseudo-poema por que no es es poema formal, pero tampoco encaja bajo otra categoría. Entonces, como he de recurrir a inventarme qué es, es más fácil (y más sofisticado) decir que es un pseudo-poema a que es una recolección extraña de frases o algo así. 

Por último, les advierto y dejo claro que los poemas (y/o pseudo-poemas®), al igual que los cuentos, no son lo mío... pero por lo menos los cuentos me salen bien (i.e. Soy materia, Corderitos, La apuesta *). 


Si me vas a comparar, que sea con un árbol.
Compárame con una ceiba, que de blanda solo tiene las hojas
y se mantiene ante cualquier tempestad,
que ante nada, ni nadie se dobla; toda una majestad.

Compárame con ceibas fuertes y centenarias,
como las que hacen que las carreteras del hombre se bifurquen.
Veme como imponente y bien arraigada,
de lo contrario, no me compares con nada.

No me lastimes,
que me faltan muchos años por vivir
y esta tierra no me permite migrar.
No me marques,
mira, que las heridas tardan en sanar.

Admírame y siénteme, pero con delicadeza
y cuidado con mis espinas de mármol.
Respétame y quiéreme: semilla hasta corteza.
Duérmete entre mis raíces y toma mis flores,
llévatelas, regálalas: haz de mí una muestra de amor.

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* = Si no has leído alguna/ninguna de las anteriores, te sugiero lo hagas y disfrutes. Y, si lo haces, nada te cuesta dejar un comentario... ¿o sí? 

viernes, 5 de noviembre de 2010

Filas ilógicas

"Por favor caballero, vaya al Registro Dem--"
-"¡¿A dónde?! ¡¿A dónde me estás mandando cantuecabrona?! ¡¿Por qué no mandas a tu madre pa'allá?! A la verdá que la gente hoy día no tiene vergüenza..."

Sí, así será dentro de poco: que te manden al Registro Demográfico será peor que una mandada al carajo por que desde que decidieron cambiar el certificado de nacimiento, los Registros Demográficos son zonas de desastre.  El gobierno aclaró que NO ES NECESARIO IR A SACAR EL CERTIFICADO A MENOS QUE LO NECESITE PARA ALGÚN PROCESO EN ESPECÍFICO, pero... ustedes saben cómo de imbéciles son la mayoría de los boricuas: una vez anunciaron que lo cambiarían, cundió el cabrón pánico. 

Hoy me levanté en contra de mi voluntad a las 5AM (!) para irme a hacer fila a un Registro Demográfico por que siempre están los que llegan al amanecer para ser los primeros. ¿Saben qué? Me quedé sin certificado (que necesito urgentemente para trámites de la beca) por que ya había tanta gente en fila que se acabaron los 15 (!) turnos que reparten los viernes. Sí, quince. Quince foquin turnos. ¡Quince! Había un tipo que estaba esperando desde ayer a las 11PM. ¡¿Saben lo que es eso?! Esperar toda una noche para sacar un certificado de nacimiento. Por favor, esto llora ante los ojos de Dios (si Dios existiera, claro).

Lo que no me explico es lo siguiente: ¿qué gana uno yendo más temprano a hacer fila? ¿Qué pasa? ¿No te gusta esperar en las agencias de gobierno? ¡Cabrón, estás esperando lo que no quieres esperar sentado y con aire, parado y a la intemperie! Hay que ser morón. Lo lógico es que todo el  mundo vaya a donde sea (por que esto aplica no solo a los registros, sino oficinas de doctores, etc.) después de la hora que abren por filtración y así se van atendiendo a todas las personas y nadie se tiene que dar una amanecía, ni una encabroná, ni pierde su tiempo en una fila que de por sí es ilógica e innecesaria... ¿pero quién carajos le hace entender a la gente tan retardada de este país?

Vivir en un mundo tan ilógico me resulta demasiado frustrante. Si Dios existiera... y yo fuese ese Dios, también hubiese dejado a los humanos solos para que terminen de matarse unos a los otros por desperdiciar tanta capacidad dándole paso a tanta imbecilidad.

domingo, 31 de octubre de 2010

Jalogüin dosmildiej

Desde el año en que conocí a mi ahora novio hemos ido juntos a una fiesta de Halloween en Rincón todos los años que siempre se pone de lo más interesante... y se llena hasta las tetas. Las veces anteriores había ido vestida de lo que me daba la gana y esta vez ya tenía pensado qué me iba a poner, pero mi novio se antojó de que yo fuese de "French Maid" para que "fuese más a la par con el de él", que iba de Santini con como 25 por encima del bigote... o sea, Santini en cualquier día de trabajo por la capital. Lo que me pedía era un disfraz que ya tenía, así que no había problema en cuanto a la disponibilidad, pero no era lo que yo tenía en mente. Bueno, después de que insistió y jodió tanto, terminé complaciéndolo: me pasé la plancha (cosa que no hubiese tenido que hacer con el otro disfraz) y me puse medias de mallitas, una cosa ahí en el cuello, diademita, zapatos altos y puntiagudos, faldita casi hasta mitad de nalga, liga, ... Como si toda esa vestimenta no fuese tortura suficiente, el lindo me insistió en que las "tetas se me tenían que ver más parás". Anoche fue la primera vez en mi vida que usé papel de baño en un bra. No estaba muy cómoda que digamos, pero por lo menos sé que logró lo que quería por que en 2 ocasiones durante la noche terminé enseñándole el bra y sabrá Dios qué más a los allí presentes.

Los zapatos fueron sort of a big [or]deal: a mitad de noche ya me habían echado aprox. 4.5 tragos en ellos y como eran cerrados al frente, no drenaban: solo tenía que quitármelos y bebía gratis; si exprimía las medias, le daba un shot a cualquiera. Creo que aún no logran inventarse unos más incómodos que los que me tuve que poner anoche. Se me hizo un completo crical caminar por la gravilla y lozas desniveladas y luego intentar bailar en un deck de madera. Tras que de por sí completar cualquiera de las actividades mencionadas anteriormente era difícil por estar trepada en cuasi-zancos, tenía que hacerlo a velocidades igualadas solo por cohetes experimentales de la NASA por que en todo momento mi novio, digo, Santini engargola'o iba caminando como alma que lleva el diablo. Como ven, estaba in character completamente... lo que me hace pensar que me pude haber disfrazado de Evelyn Vázquez sin hacerme la lobotomía sugerida/requerida; una vez me viera igual de ridícula que ella, la imbecilidad me iba a llegar solita a la cabeza.

Seguimos dando vueltas y jodiendo por ahí, hasta que llegó momento en el que mis pies dijeron: "no aguantamos más abusos, cantuecabrona: o nos vamos o nos vamos." Entonces, un Santini con más polvo blanco encima que la interna de ABC si Navarro la hubiese cogido y una French Maid un poco menos jodía que Sandra Zaiter salieron del lugar.

domingo, 24 de octubre de 2010

Lucha constante

La vida de una mujer se podría definir, a grandes razgos, en una constante lucha por la igualdad.  Desde tiempos antiguos, la mujer ha sido considerada inferior, la desviación de la norma, la ayudante del hombre, ..., la otra: ese otro ser que se parece mucho al hombre, pero que no llega a ser nunca como él. Pero ¿por qué? ¿Tiene que ser así? Si no fuese por la mujer, el hombre estuviese solo. Si no fuese por la mujer, no existiría el balance en la raza humana. Si no fuese por la mujer, la especie acabaría. En fin, si no fuese por la mujer, el hombre no existiría por que simplemente no hay hombre si no hay mujer. Entonces, ¿cuál es el empeño de la sociedad en considerar y, por lo tanto, hacer a la mujer inferior?

Cada vez que pasa por mi mente tener hijos algún día, siempre deseo que ninguno me salga fémina. Bastante difícil son las condiciones en el mundo de por sí para que uno traiga a una niña al mundo a lidiar no solo con esas situaciones que bregamos todos los seres humanos, sino con las implicaciones de ser mujer y tener que encontrarse siempre bajo el mando de hombres que solo salvaguardan los derechos de quienes consideran sus iguales: hombres.  Dentro de mí quedan esperanzas para que esto cambie, pero viendo las situaciones que vivimos día a día, cada vez se me hace más difícil conservarlas. Se me hace aún más difícil conservarlas cuando veo que el androcentrismo que vivimos está tan y tan arraigado que hasta las mismas mujeres propician su continuación y que hasta los hombres que dicen creer en la igualdad de las mujeres no lo hacen a la hora de la verdad, pues están en negación de sus actos androcéntricos y no aceptan que también son parte de la opresión.


...Al igual que esta situación, este escrito no tiene párrafo final, ni conclusión, ni nada que se le parezca: queda en uds. ver cómo terminarlo.

martes, 24 de agosto de 2010

Soy materia


He muerto.

Mi ojo derecho se descompone rápidamente. A este festín ya han llegado todo tipo de microorganismos. Entre ellos, un gusano que comió y comió y comió de mí hasta la saciedad. Lamentablemente, este gusano no era tan fuerte como los demás. No pudo, quizá, con algún químico en mí y murió. Ahora somos ambos materia orgánica muerta que yace bajo unos cuantos pies de tierra en algún campo sin nombre.

Una solitaria semilla se logró colar entre esos pies. Agua también, impulsando y convenciendo esa semillita a germinar: un proceso nuevo de vida comenzaba en el mismo lugar donde dos, más abajo, ya habían llegado a su fin. La semilla comenzó de inmediato a soltar raíces. Al tiempo, hubo raíces por doquier, pero aún el tallo no lograba llegar a la superficie: le hacían falta más nutrientes. La desesperación comenzaba a reinar justo cuando una raíz muy astuta y arriesgada decidió hundirse más en el suelo para llegar más lejos que sus hermanas. Las otras, temerosas, le dijeron que era más seguro quedarse todas juntas, aunque su destino colectivo fuese morir. La obstinada raíz decidió que era mejor arriesgarlo todo y dejar atrás a las cobardes, si iba a morir, quería conocer algo más que el montón de tierra de donde germinaron todas. Así que, sin mucho titubeo, pero con mucha incertidumbre y un poco de positivismo, inició su ruta hacia el sur, mientras sus hermanas hacían lo imposible por absorber los pocos nutrientes que le quedaba a la parte de suelo donde se encontraban.

No tuvo que recorrer mucho camino. En un par de días llegó a mí; su sacrificio no había sido en vano. Estábamos todos de fiesta: yo descomponiéndome rápidamente con mi amigo gusano y los demás organismos deleitándose con el cuerpo que una vez fue mío. La raíz no fue bien recibida por los demás de primera intención, pero era un banquete al que todos estaban invitados y, como nadie la obligó a marcharse, por el mismo orificio que dejó un ojo que una vez intentó conocer el mundo, entró a mí.

Era un universo nuevo que le hubiese encantado conocer entero, pero tenía una misión que no debía atrasar: recolectar nutrientes para darle vida a sus hermanas moribundas ya y al tallo que hacía lo indecible por hacer contacto con el aire fuera del montículo de tierra. Una vez tocó fondo esa raíz, de inmediato envió un mensaje a sus hermanas: iban a sobrevivir. Muchas de las que recibieron el mensaje bajaron entusiasmadas hacia mi encuentro. Fui para ellas una promesa de vida y, en poco tiempo, lo que quedaba de mí estaba cubierto en no tan tímidas raíces que sin pena alguna extraían lo que necesitaban de mí. Y así fui haciéndome parte de la planta que intentaba nacer y me propuse que juntos todos llegaríamos a ser árbol y no les negué nada de mí. Lo que necesitasen era suyo. Era nuestro todo mi yo para salir a flote.

Una vez salimos, el Sol nos recibió calurosamente y nunca nos negó su energía; gracias a él, nuestro crecimiento nunca se detuvo. Aprendimos con él a hacer fotosíntesis y no hubo quién nos detuviese: éramos jóvenes e invencibles. Primero una hoja, luego dos, así nos hicimos tres, ya salía otra rama, otra hoja más, luego tres más y así nos convertimos rápidamente en un pequeño arbolito con muchas ganas de ser lo mejor que pudiésemos ser. Cada día crecíamos un poco más el gusano, el árbol y yo, aunque a simple vista, éramos sólo un árbol.

Pasado el tiempo, ya en el suelo no quedaba más rastro de quién una vez fui que mis huesos, que tardarían aún más en deshacerse. Lo importante era que sobre lo que una vez fue mi cuerpo humano, yacía un árbol enorme: llevábamos más de cien años ya y nuestro grueso tronco relataba toda nuestra historia a quien quisiera leer. 

Como todo, nuestra vida como árbol robusto y fuerte también llegó a su final. Un día inusual, de mucho viento y agua, nuestras raíces, viejas ya, perdieron agarre de la tierra bajo nosotros y con una última ráfaga y un gran estruendo, nos fuimos al piso. Nos negábamos a creerlo, pero todos los pájaros que habían hecho de nosotros su casa se fueron, igual las hormigas y cualquier otro animal que alguna vez nos consideró su hogar también nos abandonó. Poco a poco las hojas que una vez fueron casi verde neón dejaron de brillar para tornarse de un oscuro marrón... No podía creerlo, pero mi segunda muerte había llegado. 

Una vez más soy materia orgánica inerte lista para continuar el ciclo. Todos mis átomos volverán al todo de dónde los tomé prestados alguna vez.

lunes, 9 de agosto de 2010

Visitas indeseables... ¿redundancia?

Uno tiene planes y ¡fuá! Se descojona to': llega visita. ¿Por qué la visita llega en ese momento menos indicado? Por que si no te están jodiendo la existencia, no son visita... ¿Que no es así?

Si la persona que te llegó a visitar llegó en el momento idóneo y alguien te llama a preguntarte qué haces, ¿qué le contestas? "Aquí con unos panas," entre risas lo más probable, si la estás pasando chévere. Sino, vas a decir: "con visita" entre dientes. No falla.

Cuando vas a faltar a la reunión de trabajo por que llegan tus amistades a joder contigo, ¿tú le dices a tu jefe que llegaron unos panas y que decidiste quedarte jodiendo? ¡No! Tú vas a decir que te llegó visita. ¡Y no cualquier visita! ¡Noooo! Son los papás de tu esposa que vinieron desde las sínsoras del infierno a visitarlos y no puedes cancelar por más que quieras por que obviamente desearías estar allí reunido, trabajando... Yeah, right.

Visita es el nombre que le damos a las personas que, aunque conocidas y muchas veces agradables, no son realmente bienvenidas a la hora en que al fin deciden ir a tu casa. Siempre les has dicho: "Pasen por casa cuando gusten." Lo has dicho de corazón, pero nunca te habían hecho caso hasta ahora que tú y tu nene están sufriendo de diarreas eléctricas y en realidad no tienen mucho tiempo, ni ánimos de atender a nadie.

En fin, el propósito de la visita, aunque no sea su intención, siempre será incordiar. No hay más na' que buscar... y si lo hay, díganmelo en los comments.

sábado, 10 de julio de 2010

El placer del tiempo

El ser humano tiene la necesidad de redefinir con carácter ugente la palabra "disfrutar" en el contexto de que "la vida es sólo una y hay que disfrutarla".

Hay que disfrutar la vida, sí, pero disfrutarla en este sentido no quiere decir que en todo momento uno hará cosas que le guste, sino que debe aprender a encontrarle el valor a las cosas menos agradables necesarias para una vida normal. Que no nos guste hacer algo no quiere decir que sea malo, ni que no lo podamos disfrutar de igual manera que disfrutaríamos cualquier otra cosa.

Estamos afanados en pasar cada minuto de nuestra existencia entretenidos en actividades que encontramos placenteras y, cuando no se está haciendo algo de esa naturaleza, lo hacemos todo con prisa y sin ganas simplemente porque no es lo que quisiéramos estar haciendo al momento.

La vida es lo suficiente mente larga como para que: (1) podamos hacer todo lo que queramos, (2) lo que no queramos, pero tengamos que hacer y (3) para perder un poco más de tiempo. Por lo tanto, cuando te digan que la vida es corta, sé irreverente aunque sea una vez en tu vida y díles que mienten. Sí, te mienten descaradamente cada vez que dicen alguna barbaridad como esa. Mienten por que la vida es larga y lenta. El problema es que no lo percibimos así por estar siempre tan desesperados por culminar las cosas indeseadas para emplear nuestro tiempo sólo en lo que nos da placer.

Así que la próxima vez que te encuentres aburrido y solo, con el aire dañado, bajo la lluvia, sudando y mojándote, con los cristales empañados, en un carro estándar subiendo una cuesta en un tapón que sabes que va a durar mínimo una hora, date un momento para pensar: (1) que pudieses estar peor, (2) que por lo menos tienes carro y (3) que ahí por fin conseguiste el tiempito que querías a solas para tí.

El tiempo lo tenemos, sólo tenemos que aprender a valorarlo.

sábado, 26 de junio de 2010

Cultivos de miedo

Puerto Rico no es el común joven rebelde con ganas salir de la comodidad de su hogar al mundo a ver qué encuentra y cómo se las arregla para vivir. En realidad, Puerto Rico es como el niño sobreprotegido de una casa con padres ricos que no lo dejan que conozca el mundo por miedo a perderlo y, para elminar su propio miedo, se lo traspasan al pobre joven. El independizarse más que un derecho, se convierte en un monstruo al que muchos le temen. Es por esto que no nos movemos hacia nuestra libertad: porque tenemos miedo. Somos unos cultivos de miedo, pues ellos se han encargado de sembrar tanto miedo que parecería que es imposible matar de raíz. Nos han hecho pensar que si nos vamos solos y por nuestra cuenta, nos va a ir mal. Si no nos arriesgamos a ver qué hay allá afuera, nunca sabremos mas que lo que nos cuentan nuestros vecinos países acerca de las ventajas [y desventajas] de vivir como una nación con capacidad de elegir su rumbo y trazar su destino.

En Puerto Rico existe la democracia solo por que no hay quórum suficiente que desee sublevarse por que si lo hubiese, ya EEUU hubiese mostrado su lado oscuro en plena luz del día y nos hubiese convertido en una abierta dictadura, pero hasta ahora no hay quién le pare el caballito y por eso siguen gozando a costa nuestra y nos consuelan y pacifican dándonos un sentido falso de libre asociación.

Yo no sé realmente cómo nos iría si fuésemos del todo libres, pero tampoco quiero averiguar qué pasa si nunca lo somos. Quizás independizarse no es ni la mejor opcion tan siquiera, pero aunque la única opción para lograr nuestro progreso fuese la anexión, no podemos darnos ese lujo. Tenemos que superarnos nosotros solos, sin la ayuda de un tirano que inventa guerras, destruye hogares, crea hambre, promueve la miseria y termina vidas solo por darse el lujo de dominar al resto.

martes, 18 de mayo de 2010

Reflejos de lucha

Ultimamente, he estado llorando mucho... y es que es difícil ya contener las emociones y más cuando se acumulan tantas por tanto tiempo. La situación en el país va de mal en peor, pero siento que llegamos al punto en que no aguantamos más. ¿Dónde se quedó la empatía? ¿Quién le dió la potestad a un juez para decidir quién come y quién no? ¿Quién dice que un golpe tiene más fuerza que la palabra?

A mi entender, no hay mejor refugio para una persona que el lugar en donde se forma como individuo y crece como ser humano. ¿De qué sitio voy a hablar si no es de la universidad? Siendo completamente honesta, nunca pensé llegar a querer tanto mi universidad, pero la amo y sé que muchos compartimos el mismo sentir; por eso sufro mucho cuando veo que se cometen injusticias en contra de mi universidad y por que la quiero tanto, quiero que siga abierta y accesible para que todos puedan experimentar lo que yo tanto disfruto.

Lo disfruto por que cada día que la visito es una experiencia única. Es única desde que estoy en mi cama escuchando el despertador, pensando en si me quedo diez o quince minutos más hasta que llego exhausta y con dolor de cabeza a bañarme y a dormir. Desde conseguir un dichoso estacionamiento hasta colgarme en el examen que vale el 20 por ciento de la nota. Desde arriesgarme a dejar mi carro en "Zona Inundable" y esperar a ver si cuando salga de clases, en vez de carro, lo que tengo es un submarino. Desde llegar y encontrarme con que el profesor faltó y no mandó aviso a estar dentro y tener que salir porque se decretó una huelga en una asamblea auto-convocada. Y si sigo, no termino nunca, pero creo que mi punto ya quedó bastante claro.

Así que cuando vean que se comete alguno de estos atropellos que están caracterizando a esta administración opresiva, no se avergüensen nunca en gritar, llorar, pelear (y hacer escándalos, si es necesario) porque para defender lo que tenemos, cualquier intento es justo y necesario.

Para terminar, comparto con ustedes dos videos que no me canso de ver por más lágrimas que me saquen por que reflejan la lucha que se desata día a día en nuestros recintos y capturan emociones reales de personas que, como tú y como yo, sufren al ver lo que gente inescrupulosa hace con nuestra segunda casa:

2 horas en la Huelga de la UPR from Alberto Bartolomei on Vimeo.


lunes, 17 de mayo de 2010

Policías sin escrúpulos

Cuando me desperté el 14 de mayo, esta fue la primera cara que ví al encender la computadora para revisar las noticias del día. Poco después, ví el video de cómo se llevaban arrestado a este hombre y cómo ni tan siquiera le proveían información a su esposa de hacia dónde lo llevarían.

No lo conozco, pero lo admiro de igual manera. Qué no daría yo (y sé que muchos más) por que mi papá se preocupara por mí cuando estoy en alguno de estos asuntos. ¡Qué no daría yo por que tan siquiera lo entendiera! Qué no daría yo porque me dijera: "Yo te llevo y te busco, ¿qué te hace falta? Cualquier cosa, me llamas y yo vengo, no importa la hora." ...Pero a mi papá le importa más trabajar y salir a beber con sus amigotes.

Ahora, este padre, que sí es dedicado y que sí se sacrifica por sus hijos, miren cómo es recompensado: a macanazos y golpes. ¿Es justo? Me parece que no. Mientras su hijo está sufriendo hambre, él intenta que su sufrimiento pare y lo que hace es coger cantazos de manos de un policía, que lo más probable también tenga una familia que alimentar. Se entiende que los policías estan allá bajo órdenes de sus superiores, pero hay límites que ellos parecen no conocer.

Hay que buscar cómo hacerles entender que ellos son otro grupo obrero más. Que tienen que cumplir con sus labores, pero que eso no les da derecho a abusar. Que mantener el orden se puede lograr sin golpes. Que todos pueden llevar a cabo sus distintas funciones sin privarle de comer a los demás. Que ellos no son los únicos que tienen una familia por la que velar. Que, en realidad, esa familia somos todos nosotros y todos debemos velar por el bienestar común.

martes, 27 de abril de 2010

Nos quedamos sin educación

Si me siguen en Twitter, lo más probable ya han leído esto (o por lo menos parte de lo) que diré a continuación y me disculpo si estoy siendo repetitiva. Me disculpo al igual que Qiibo por parecer disco rayado, pero este asunto realmente me quita el sueño y si todos lo entendieran de la forma que yo lo entiendo ¡créanme que tampoco dormirían!

Para empezar, quiero aclarar que este asunto nos afecta a todos los puertorriqueños, sin excepción alguna… y es que esto no es un issue cualquiera: ¡aquí hablamos de la educación por parte de la institución universitaria de más prestigio en Puerto Rico y el progreso de un país entero!

Al parecer, no todos sabemos que una de las bases para una economía fuerte es una buena educación. Al esto ser así, hay que invertir en ella. Si le quitamos los fondos a la Universidad de Puerto Rico, ¿qué educación le vamos a dar al futuro del país? ¿Con qué va a contar Puerto Rico si los estudiantes no tenemos los recursos para sufragar nuestros estudios? Si aún cuando el presupuesto de la Universidad, que por mandato Constitucional debe ser dejado intacto, se ve afectado gracias a leyes descabelladas producto de las ideas de Fortuño et al, quienes engañaron a un pueblo necesitado ofreciéndoles cambio.

Por si no lo saben, los fondos para la Universidad de Puerto Rico se supone que se compongan de un 9.6% de todos los recaudos de Puerto Rico, entiéndase impuestos, IVU, sanciones, etc., en fin, cualquier tipo de recaudo que haga Hacienda o, para los efectos, cualquier agencia gubernamental. Si bien es cierto que estamos en un tiempo de recesión y que la economía anda por los suelos, no es cierto que los fondos para la universidad se tengan que ver afectados de la forma en que nos lo quieren hacer ver.

Habiendo explicado (de forma bastante resumida) de dónde salen los fondos para el presupuesto universitario, quiero hacerles saber lo siguiente: ¡ese cuento de que falta dinero es falso! En realidad, no falta dinero. El problema es que el dinero se está contabilizando de forma errónea gracias a la Ley 7. Les explico: el recorte de fondos se debe a que en el parafraseo de la Ley 7, lo que se considera como el recaudo total de Puerto Rico NO incluye ciertos recaudos que SI se supone que sean, valga la redundancia, incluidos (i.e. IVU). Entonces, si tienes que el recaudo total es menor que el recaudo real, obviamente que en algún sitio alguien va a toparse con que falta dinero.

Hay que estar conscientes de que el recurso humano es básicamente el UNICO recurso con el que cuenta Puerto Rico y hay que invertir en él cuantos millones sea necesario. Aunque parezca que exagero, si no desarrollamos ese único recurso que tenemos, nos quedaremos en la nada y la realidad de un país como Haití fácilmente podría ser la nuestra. Es hora de que Puerto Rico se supere, se levante, despierte.

Hay que esforzarse por conseguir una mejor calidad de vida y dejar el conformismo atrás. Apoyen a los estudiantes que saben qué es lo que quieren y luchan por ello. Apoyen a las nuevas generaciones que quieren contar con una educación de primera, como siempre la hemos tenido. Apoyen la protesta en general. Busquen información ustedes mismos, no se dejen influenciar por los medios masivos, quienes quieren manipular la opinión pública y colectiva más ahora que nunca, pero sobre todo, lleguen a sus propias conclusiones luego de ver ambos lados con objetividad. Estoy segura de que en algún momento, si todavía no se han convencido, verán que tengo razón cuando digo que "sin educación, no hay progreso" y que si seguimos como vamos, no tendremos ni una, ni la otra.


P.D.: Aquí les pongo un enlace a una noticia publicada en la página de El Nuevo Día donde se cita al Consejo de Estudiantes, quienes explican mejor el asunto del dinero correspondiente a la UPR.

Cito como quiera:

Como consecuencia de la implementación de la Ley 7, la fórmula no se nutre de todos los ingresos del estado. La sobretasa de la contribución sobre la propiedad, la mitad de los recaudos del IVU que van a la Corporación del Fondo de Interés Apremiante (COFINA) y el fondo de estabilización se excluyen del cómputo de la fórmula.

Sobre COFINA, el gobierno ha emitido sobre $4,500 millones de dólares en bonos que aquélla debe pagar y para hacerlo le otorga la mitad de los recaudos del IVU (2.75%). Estas partidas de ingreso se excluyen del cómputo de la fórmula. El gobierno tiene el dinero para asegurar que la Universidad opere como herramienta de desarrollo económico, pero no quiere hacerlo.

El presupuesto de gastos del gobierno para este año sobrepasó los $ 9,000 millones de dólares. Por lo tanto, a la Universidad se le debe asignar aproximadamente $ 864 millones y no los $730 millones que dijo el Gobernador. Aquí se encuentran los fondos que necesita nuestra Universidad. Al dividir los $ 730 millones que dijo el Gobernador entre el presupuesto de gastos notamos que la nueva fórmula de la Universidad se aproxima a 8.1 %.

Por consecuencia de la Ley 7 y demás políticas públicas, el Gobernador cambió el por ciento por el cual nuestra Universidad recibe sus ingresos. Claro que nadie ha hablado de cambiar la fórmula en la Ley puesto que un país en crisis tiene que apostar a su Universidad. Ahí está el problema, este gobierno no quiere hacerlo ni decir que no lo hace. La educación universitaria es el principal proyecto de desarrollo socioeconómico en Puerto Rico y, con tal de resolver los problemas del país, tenemos que apostar a nuestra Universidad pública.

sábado, 20 de marzo de 2010

Debería ser más fácil

Cuando se trata de ayudar a los demás, yo usualmente soy quien ayuda y le sugiere a los demás seguir mi ejemplo e insisto. Pienso que con un poco que todos ayudemos, podemos hacer una gran diferencia: la cuestión es que todos cooperemos. Ahora soy yo la que se encuentra en una encrucijada.

Hace unos días, me entregaron un flyer donde informaban que se iba a estar haciendo un pasadía frente a casa de mi novio para encontrar un donador de médula ósea para una muchacha, a quien desconozco. Bien. Pues, en ese momento, no pensé ir porque, siendo sincera, tengo otros intereses, como 'twitear', leer y perder el tiempo, entre otras.

Cuando llegué a casa, me fijé que había un papel con la misma información que tenía mi flyer con un sobre encima. Nada dije. Al otro día, mi abuela estaba como loca buscando el papel y me estuvo rara su insistencia. Me dijo que era que quería donar dinero y que yo debería donar también. Le dije que "la que necesita donaciones soy yo" y seguí con lo mío. Poco después, consiguió el papel. Ahí aproveché para preguntarle si la conocía: es la esposa de un primo de mi papá, pero como quiera nadie aquí la conoce. El asunto es que se ve bien joven y la pobre tiene leucemia; necesita mucho dinero para el transplante de médula ósea, pero más importante: necesita conseguir un donante compatible y leí que solamente 1 de 40,000 personas es compatible. Eso es mucho... demasiado, diría yo.

Entonces, tengo la oportunidad de ir mañana a hacerme una prueba de sangre a ver si somos compatibles. Una vez vaya y me saque la sangre, de cierta forma estoy comprometiéndome a, que si somos compatibles, le voy a tener que donar. Es un proceso relativamente sencillo, pero como quiera me da mucho estrés y, de todas formas, uno tiene que ser ingresado en el hospital y el proceso se hace con anestesia general. Esto para ayudar a... un extraño. Sí, un extraño--extraña, para ser más especifica, que está casada, creo que hasta hijos tiene y que su vida depende de ello. SU VIDA. De cierta forma, aunque me cueste pensarlo y a su vez parezca que exagero, tengo la vida de una persona en mis manos.

Por eso admiro mucho a mi mamá. Tengo muchas diferencias con ella, demasiadas, en realidad, pero en cuanto a esto, es un ángel: ella esta consciente de la necesidad de una persona a tal grado de que, sin pensarlo, donaría eso o cualquier cosa que esté en su poder donar. Ella va a ir mañana a hacerse la prueba y me dijo que la acompañara. Le dije que sí la iba a acompañar. Luego, me dijo que me la hiciera también... No sé qué hacer.

miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Masoquismo?

Desde pequeña, sufro de ulceritas en la boca, o como también se les conoce [y yo suelo llamarles], aftas. Lo único bueno de que esto me suceda desde pequeña es que, por lo menos, estoy segura de que no se me pegó de besar a ningún pendejo. No sé cuán familiar les sea este asunto de las aftas, pero créanme que si no las han sufrido, tienen que dar gracias a sus dioses. Yo las detesto porque me han jodido la existencia desde que tengo memoria y aún ahora siguen dando lata.

Como aparentemente he de vivir con esta maldición, he hecho mi research (por internet y le he preguntado a mis dentistas) y resulta que algunas personas las tienen por herencia, otras sin razón aparente, a veces pasan cuando bajan las defensas y, obviamente, cuando uno se muerde. En lo personal, he llegado a pensar que me suceden por todas las anteriores.

Gracias a mi experiencia de 20 años en el asunto, no creo que exista algun tratamiento realmente efectivo en contra de esas cabronas. En la farmacia siempre tienen una sección de "remedios", pero en verdad lo que quieren es cogerte de pendejo. Por qué uno cae, se preguntarán. Les explico: la cosa es que uno llega tan desespera'o y tan encabrona'o a dicha sección que cae en las redes ¡una y otra vez! Créanme, yo sé el truco de esos cabrones y siempre termino cayendo. Es como un tipo que va al caserío buscando crack y lo que le dan es piedra caliza pa' que por lo menos se conforme con mirarlo en lo que llega la mercancía.

Ahora mismo, tengo en mi poder 2 "medicamentos" que dicen ser útiles en el asunto de curar las aftas; uno de ellos quizás les sea bastante familiar: Finafta.

Esto último es la inspiración detrás de esta entrada. Gracias a Finafta yo pude descubrir que los científicos y los doctores, al igual que mis maestros y profesores de ciencia me han mentido descaradamente una y otra vez, haciéndome creer que el corazón es quien late y que está en el pecho. ¡Mentirosos! ¡Yo sé por experiencia que el corazón esta en la boca por que cada vez que me pongo Finafta, puedo sentir latidos en el mismo centro de la cabrona ulcerita! Así que déjense de esas mierdas, que ya no les creo nada.

En el potecito marrón, de etiqueta rosada y tapa negra deberían intentar escribir los múltiples usos del Finafta, que podrán ser muchos, menos ponerle fin a las aftas.. En todos estos años de uso, nunca se me ha curado una más rapido que si no me pusiera nada. Otra vez, los sigo usando gracias a la desesperación y a la fe de que algo tiene que funcionar. Aunque... un momento, ¡es cierto! ¡La revelación! El Finafta funciona para que cese el dolor en el área afectada, ¡sí! Vean: una vez te lo aplicas, el dolor es tan intenso que los receptores de dolor simplemente 'se van de over'. Sí, esa es la fórmula mágica: sentir tanto dolor de momento, que luego no sientes nada.

El uso de este 'medicamento' también me ha ayudado a descubir que el dolor hace que uno salive con cojones, ya que una vez me pongo eso y me da el primer 'corrientazo', empiezo a babearme mas que los perros de Pavlov. En adición, he llegado a la conclusión de que salgan lágrimas de los ojos no hace falta llorar o bostezar: una gota de Finafta en una ulcerita = ojos llorosos en 1.3 segundos.

But wait, that's not all! Como si eso fuera poco, ¡también tiene propiedades milagrosas y reveladoras! Si alguna vez quieren saber si alguien esta vivo todavía, muerto o solamente comprobar que hable y que tenga sentimientos fuertes igual que todos nosotros (e.g. monjes), denle a probar la sustancia maligna dentro de ese potecito, dejándosela caer en una ulcerita y verán que no solo son iguales, sino que tienen un vocabulario más asqueroso que cualquier bichote de caserío; si estaba muerto, revive; y, si estaba vivo, ¡corre, cabrón, que el muerto vas a ser tú!

En fin, el Finafta y yo llevamos una relación muy larga y le vaticino muchos años más... por lo menos hasta que lo retiren del mercado por anuncios engañosos o por resultar ser perjudicial a la salud. Ahora los dejo, ¡me voy a auto-torturar!

martes, 9 de febrero de 2010

¡Alerta!

¡El internet esta destruyendo todo lo que considerábamos vida normal! Atentos.

He llegado a la conclusión de que sitios como Match.com e eHarmony.com atentan descaradamente en contra de los principios darwinistas. ¿Que solo el más apto sobrevive? Me imagino. ¡Eso era antes! ¿Qué pasa ahora? Es evidente que el grupo de personas a quienes van destinados esos servicios es un grupo selecto de personas: seres a quienes se les hace dificilísimo encontrar alguien con quien compartir, que de otra forma no encontrarían pareja y mucho menos se reproducirían. Estas compañías preservan, entonces, con la creación desmedida de nuevas "parejas de almas gemelas", genes que estaban destinados a desaparecer en esa solitaria generación. Claro, algunos podrán discutirme que los susodichos están demostrando algo de aptitud al conseguir este recurso y no quedarse jamón (o jamona) por el resto de su vida y admito que tienen razón al discutírmelo, pero mi punto es que no llegan a su meta gracias a sus propios esfuerzos, sino gracias a sus capacidades económicas. Pasan de ser un perdedor en la vida a ser un cliente satisfecho, más nada.

Por otro lado, tenemos a Facebook y Twitter. Aquí, si se fijan bien, ¡pasa lo contrario! Dejamos de ser clientes para convertirnos no en usuarios, sino en víctimas. Estos sites acaban en un abrir y cerrar de ojos con relaciones que de otra forma durarian quizás décadas con tan solo undir F5 y ver lo último en el News Feed. Parejas que tenían un brillante porvenir llegan a su fin antes de lo esperado 'gracias' a las monstruos en los que se han convertido las redes sociales... que se supone que nos unan. Por que ese es el propósito, ¿no? ¿Estar en contacto con todos? ¡Mjm, con todos, menos con tu pareja!

Ya identifiqué los problemas, entonces, ¿cuál es la solución? ¡Propongo cancelar todas nuestras cuentas y boicotear los sites!

No, no, fuera de broma: en verdad la solución es mucho más sencilla porque sencillamente no la hay; no existe, ni existirá, así que ni se preocupen. Lo mencionado anteriormente son simples by-products de la tecnología y tendremos que ir trabajando con los problemas que nos vaya trayendo conforme se sigan desarollando. En fin, todo recaerá en las necesidades sociales de la persona y la prudencia de cada cual.

miércoles, 13 de enero de 2010

Un par de -ismos

Una de las pocas razones por las que me gustaría haber nacido en otro rincón del mundo que no fuese Puerto Rico es el asunto de vivir en una sociedad [tan] machista y creo que ya se los había dejado saber. Aunque si bien todo el mundo conoce que el machismo se da en muchas otras partes del mundo y hasta más marcado que aquí (ej. cultura musulmana), no todos saben y hay que fijarse en que nosotras, las féminas latinas, nos encontramos en una encrucijada moral de la que, me atrevería decir, nos es imposible salir.

Me explico: como si el machismo en sí, no fuese suficiente problema, aquí las mujeres tenemos que intentar resolver lo que se conoce como el "Dilema de María", que es el conflicto entre marianismo y hembrismo.
  1. El marianismo es el rol de género en el que se espera que la mujer sea el soporte moral de la sociedad (y de la familia, claro, ya que familia = célula fundamental de la sociedad) solo por el hecho de haber nacido mujer. Tiene que encargarse del cuido y educación de los hijos, ser sumisa ante el hombre y se espera también que se sacrifique siempre que sea necesario por el bien de la familia. En adición a esto, debe tener menos experiencia sexual que el varón.
  2. El hembrismo, por otro lado, propone que la mujer debe ser capaz de sacar adelante a su familia en todos los aspectos (incluido el económico) y también de protegerla del varón, si fuese necesario. Aquí, se espera que mantenga satisfactoria la vida sexual de la pareja.

Si se fijan, cumplir con las exigencias de uno de los valores explicados anteriormente, cancela el otro y viceversa SIEMPRE. Esto afecta el autoestima de la mujer, pues crea aún más discrepancias entre lo que piensa de ella misma, cómo piensa que debería ser y cómo se presenta ante la sociedad, entre otros. ¡Aguanten, eso no es todo: a esta nefasta ecuación todavía le falta! Súmenle, por favor, otro valor latinoamericano que tenemos gracias a los malditos colonizadores españoles y al cristianismo: el fatalismo, que no es más que el pensar que venimos a la tierra a sufrir y que debemos cargar una cruz hasta el día de nuestra muerte.

En resumen, la mujer latina se encuentra en un constante conflicto emocional consigo misma y a la vez con la sociedad lo quiera o no, que la ha limitado grandemente hasta el día de hoy y lamentablemente la seguirá limitando hasta que estos valores evolucionen o, mejor aún, desaparezcan.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Agradezcan

Aunque no crean ni en la luz electrica o sean unos vendepatrias hijueputas, den gracias de vez en cuando por haber nacido aquí y contar con sus derechos de libertad de expresión.

Esa oración anterior [junto al título], la había escrito hace un tiempo y dejé eso como la introducción a una entrada del blog que nunca terminé. Ahora, par de meses después, vuelve a tomar importancia. Lo único que, después de ese corto tiempo, ya tiene que ser modificada y, en vez de agradecer, ahora hay que luchar para seguir gozando de nuestros derechos de libertad de expresión.

Ayer, le eché un vistazo al blog de Manolo Matos (Lo que me dicen las voces) y leí acerca de un proyecto de ley que quieren imponer aquí, en Puerto Rico, el cual limita nuestro derecho a la libre expresión vía internet. Mi compañero Manolo no es el único que se ha expresado en contra de este nuevo proyecto de ley, pues habemos muchos otros muy molestos con el asunto, como J. Darko de Cerebro Fucker, Ms. Consciencia desde su Descarga, Kedeus de La Letrina, Edwin Vazquez de Cargas y Descargas, más los que no conozco y los que faltan por quejarse y despotricar en contra de este gobierno de mierda.

Usualmente, vemos que los temas hablados en la blogosfera no se repiten muy a menudo. Yo, por ejemplo, trato de no repetir lo que mis compañeros han dicho por respeto y para no aburrir, pero hay ocasiones en las que amerita que todos repitamos hasta el cansancio ciertos temas y este resulta ser uno de ellos. La situación actual en Puerto Rico empeora día a día y, como dice Edwin Vázquez, "estamos frente a un gobierno que ha pasado de ser uno irresponsable a uno sumamente peligroso" porque atenta en contra de nuestros derechos y, no solo eso, sino que tras que le hemos aguantado los abusos, ¡ahora también quieren que hagamos buche!

Al parecer, ahora el ser "bloguero" se convertirá algo sucio y una forma de la cual nadie querrá ser identificado, como si fuese algo malo. Así como lo es decir que se es gay o ateo o independentista, ahora ser "bloguero" será en una razón para bajar la cabeza y esconderse por miedo a convertirse en parte de una nueva minoría marginada.

Pero nada, veamos el lado positivo de este asunto: unas vacaciones nunca vienen mal, puede que salgamos en las noticias y, por lo menos, sabemos que la pasaremos bien en corillo cuando nos toque pasar nuestra estadía de 6 meses en la cárcel.
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