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lunes, 17 de mayo de 2010

Policías sin escrúpulos

Cuando me desperté el 14 de mayo, esta fue la primera cara que ví al encender la computadora para revisar las noticias del día. Poco después, ví el video de cómo se llevaban arrestado a este hombre y cómo ni tan siquiera le proveían información a su esposa de hacia dónde lo llevarían.

No lo conozco, pero lo admiro de igual manera. Qué no daría yo (y sé que muchos más) por que mi papá se preocupara por mí cuando estoy en alguno de estos asuntos. ¡Qué no daría yo por que tan siquiera lo entendiera! Qué no daría yo porque me dijera: "Yo te llevo y te busco, ¿qué te hace falta? Cualquier cosa, me llamas y yo vengo, no importa la hora." ...Pero a mi papá le importa más trabajar y salir a beber con sus amigotes.

Ahora, este padre, que sí es dedicado y que sí se sacrifica por sus hijos, miren cómo es recompensado: a macanazos y golpes. ¿Es justo? Me parece que no. Mientras su hijo está sufriendo hambre, él intenta que su sufrimiento pare y lo que hace es coger cantazos de manos de un policía, que lo más probable también tenga una familia que alimentar. Se entiende que los policías estan allá bajo órdenes de sus superiores, pero hay límites que ellos parecen no conocer.

Hay que buscar cómo hacerles entender que ellos son otro grupo obrero más. Que tienen que cumplir con sus labores, pero que eso no les da derecho a abusar. Que mantener el orden se puede lograr sin golpes. Que todos pueden llevar a cabo sus distintas funciones sin privarle de comer a los demás. Que ellos no son los únicos que tienen una familia por la que velar. Que, en realidad, esa familia somos todos nosotros y todos debemos velar por el bienestar común.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Agradezcan

Aunque no crean ni en la luz electrica o sean unos vendepatrias hijueputas, den gracias de vez en cuando por haber nacido aquí y contar con sus derechos de libertad de expresión.

Esa oración anterior [junto al título], la había escrito hace un tiempo y dejé eso como la introducción a una entrada del blog que nunca terminé. Ahora, par de meses después, vuelve a tomar importancia. Lo único que, después de ese corto tiempo, ya tiene que ser modificada y, en vez de agradecer, ahora hay que luchar para seguir gozando de nuestros derechos de libertad de expresión.

Ayer, le eché un vistazo al blog de Manolo Matos (Lo que me dicen las voces) y leí acerca de un proyecto de ley que quieren imponer aquí, en Puerto Rico, el cual limita nuestro derecho a la libre expresión vía internet. Mi compañero Manolo no es el único que se ha expresado en contra de este nuevo proyecto de ley, pues habemos muchos otros muy molestos con el asunto, como J. Darko de Cerebro Fucker, Ms. Consciencia desde su Descarga, Kedeus de La Letrina, Edwin Vazquez de Cargas y Descargas, más los que no conozco y los que faltan por quejarse y despotricar en contra de este gobierno de mierda.

Usualmente, vemos que los temas hablados en la blogosfera no se repiten muy a menudo. Yo, por ejemplo, trato de no repetir lo que mis compañeros han dicho por respeto y para no aburrir, pero hay ocasiones en las que amerita que todos repitamos hasta el cansancio ciertos temas y este resulta ser uno de ellos. La situación actual en Puerto Rico empeora día a día y, como dice Edwin Vázquez, "estamos frente a un gobierno que ha pasado de ser uno irresponsable a uno sumamente peligroso" porque atenta en contra de nuestros derechos y, no solo eso, sino que tras que le hemos aguantado los abusos, ¡ahora también quieren que hagamos buche!

Al parecer, ahora el ser "bloguero" se convertirá algo sucio y una forma de la cual nadie querrá ser identificado, como si fuese algo malo. Así como lo es decir que se es gay o ateo o independentista, ahora ser "bloguero" será en una razón para bajar la cabeza y esconderse por miedo a convertirse en parte de una nueva minoría marginada.

Pero nada, veamos el lado positivo de este asunto: unas vacaciones nunca vienen mal, puede que salgamos en las noticias y, por lo menos, sabemos que la pasaremos bien en corillo cuando nos toque pasar nuestra estadía de 6 meses en la cárcel.

viernes, 17 de octubre de 2008

Ser policía

De camino a casa, yendo a poco más 60mph en zona de 45, me ví obligada a reducir drásticamente al avistar unos biombos azules; ya me dieron un boleto por esa misma razón y no quiero tener que volver a pagar $145 por otro despiste. Cuando me dí cuenta de que ya había agarrado a su presa, volví a acelerar, mientras el pensamiento de que "ser policía debe ser hermoso" empezaba a cruzar mi mente.

¿Tu sabes lo bueno que tiene que ser tener como trabajo joder a la gente? El trabajo ideal, si me preguntas a mí (obviando la paga, los horarios, los riesgos, mandás pa' las pailas, etc., claro está). Si estas encojona'o, al primer pendejo que pares, le das tickets hasta por feo. Al próximo, igual. El siguiente, también. Poco a poco, vas deshaciéndote tu encabronamiento dándole tiquetazos a to' el mundo. Si te dicen algo, ¡que se joda! Ellos son los que estaban haciendo algo malo en primer lugar; tú solo cumples con tu trabajo. Es más, ahí le das otro por obstrucción a la justicia o algo así. Ah, eso sí, si optas por esta profesión tienes que comprarle poncho, sombrilla y botas a tu madre porque se te van a cagar en ella más que letrina de fiesta patronal. Conste que lo advertí.

Las propocisiones indecentes lloverán, al igual que los sobornos.* Si estás un poco arrancaíto y falta todavía pa'l día de cobro... ya tu sabes: una guiñá, tres muecas, par de señas como las de los traductores de las noticias cuando hay huracán y... voilá! de momento tienes par de pesos con los que no contabas para pasar el fin de semana y le ahorraste pa'l de pesos más al infeliz con suerte que dejaste ir. Los planes que tenías de vestirte de tecato y recoger chavos en la luz con el vaso del Mesón del desayuno del día anterior cuando salieras to' jodío de tu turno ya no son necesarios (bota el vaso y la camisa que ya habías roto, úsala para lavar el carro).

Lo mismo si estás medio bellaquito: la solución está en tí, en tus manos... literalmente. Si la víctima en cuestión tiene cara de enfermito, ¡te salvaste! Le empiezas a escribir la retrahíla de tickets mientras te mueves y hablas de forma sugestiva a ver si se suelta y te invita a hacer esas indecencias que tanto anhelas.

Si te pegan cuernos o una cabroná de esas, pobre del que haya sido y de todos los que estén en su periferia. Hablas con to's tus panas del cuartel que no le den tregua... ni a él (ella), ni a su hermano (a), ni la madre, ni al padre, tíos, sobrinos, padrinos, cuñados, nueras, vecinos, jefe y cura que lo confiesa, entre otros. ¡Hasta el perro que no entiende un carajo termina cogiendo tickets por cagar en la acera!

Por favor, si alguno decide meterse a guardia por lo leído anterior, déjemelo saber para ponernos en contacto, darle algo de información personal para poder ser reconocida y poder gozar de inmunidad en las calles.



*= Que quede claro que no promuevo la corrupción... la aborrezco, pero (y permítanme el anlgicismo) bear with me here; sólo síganme la corriente y ya.
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