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martes, 18 de enero de 2011

Jorge

La historia que sigue la escribí el año pasado, días después de que ocurriera, pero no la había publicado por que me parecía incompleta. Hoy decidí sacarla a pasear...
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"Vamos a ir pa' la Perla, ¿no te molesta?" Me dijo mi novio mientras nos dirigía en dicha dirección. Yo me limité a encoger los hombros y seguirle el paso. Dentro de poco, habíamos cruzado la grama, pasado la muralla y bajado las escaleritas: oficialmente estábamos en la Perla. Era mi primera vez allí así que estaba pendiente a todo lo que estaba pasando tanto y como me permitiera la sombrilla y la lluvia, claro. Fuimos a la placita, donde tienen graffitis de gente importante como Albizu y Corretjer, y nos sentamos en el piso, en los únicos espacios que aún no estaban mojados. Estando allí, llegó un señor de apariencia dudosa y, de la nada, nos montó conversación.

Qué bueno que lo hizo. En media hora, quizás menos, aprendí que la gente con apariencia más extraña puede que sea la que te enseñe cosas de la vida que jamás olvidarás. Comenzó comentando que le extrañaba que no estuviese un hombre que él conocía por el área en la que nos encontrábamos los tres. Luego, no sé cómo pasó, pero siguió hablando de el lugar donde él vivía.

Me estuvo curioso que se empezara a quejar... y de los mismos problemas que se queja mi novio a diario: invasión a su privacidad. El señor se quejaba de que había conseguido un lugar donde vivir, sin puertas, ni ventanas, pero que por $10 a la semana, tenía agua y luz, gracias a un acuerdo al que había llegado con el dueño del lugar. Nos comentó que par de personas pasaban por su lugar y se quedaban haciendo escantes, aunque el no estuviese, como Pedros por su casa trasteándole todo. En ocasiones, había hasta niños corriendo y alborotos. Su punto era completamente lógico: él podía compartir su lugar de vivienda siempre y cuando le respetaran su espacio personal. Al fin y al cabo, él era el de los arreglos con el dueño, más nadie. Él pagaba sus $10 semanales sin falta y eran el resto de las personas las que más gozaban del lugar y si él osaba quejarse, le salían con malas crianzas. He aquí evidencia de que el interesado y vividor no tiene piedad alguna y que para ser parásito solo se necesita otro cuerpo a quién joder.

Le parecía raro que nosotros le estuviésemos haciendo caso por su apariencia, pero que en su vida se había encontrado con gentes que por fuera podría decirse que son bellos, pero llevaban un infierno adentro. Así como también nos comentó que muchas personas discriminan en su contra basados meramente en apariencias y no le dan oportunidad de expresarse y mostrarles a todos que, aunque su apariencia pudiese malinterpretarse por un ladrón cualquiera, era mejor persona que cualquier enchaquetado de negocios.

Nos habló del vicio y las drogas: un mundo demasiado conocido para él; según mi novio, juzgando por su dentadura (o falta de) debía ser adicto a crack, entre otras cosas. Nos comentó que ha visto personas hundirse en el vicio aún peor que él. Entonces, nos habló del por qué de eso, o sea, de muerte y de matones mayormente, y por ahí coló el drive que tienen algunos por matar: la adrenalina es tanta que se vuelve su adicción. "Esos son los que peores que están por que se arrepienten de hacer lo que han hecho. Mataron a alguien que no debían" y la conciencia es una que no calla nunca. Por eso se envuelven tanto en el vicio, para desconectarse por que la vida no se puede vivir bien si no se tiene la consciencia tranquila. Y aún cuando se pase cada momento despierto bajo el efecto de algún narcótico, la mente queda indefensa a la hora de dormir. Los sueños se encargan, entonces, de repetir lo que la consciencia repite hasta el cansancio mientras se está despierto. Entonces, la infelicidad como quiera se apodera de tí.

Evidentemente, la narración pierde su efecto ahora que lo cuento, pues han pasado un par de días mas que resumí, pero cuando él nos habló todo encajaba como un rompecabezas. Independientemente de si pude comunicar bien su mensaje o no, a mí me llegó y dudo que se me olvide. Jorge me dió un crash course en asuntos de la vida y esto es lo más que puedo hacer para que su enseñanza no se quede solo en mí. ¿Qué es lo que más ustedes tienen que aprender de mi experiencia en las calles? No sé si lo de arriba les haga mucho sentido o si alguna parte tan siquiera les parezca novedosa, pero quiero que salgan de aquí con la esperanza de que algún día un maestro de la calle les dirigirá la palabra y ustedes podrán escuchar.

A este tipo de personas usualmente las marginamos por sus apariencias sin recordar que son tan humanos como nosotros. Muchas veces, estamos tan enfuscados en nuestras vidas y en nuestros propios problemas que se nos olvida que todos los demás pasan por las mismas situaciones, pero en diferentes contextos. No importa la edad, la raza, el estatus social, apariencia física, etc., una persona puede convertirse en maestro en cualquier momento, solo hay que saberlos escuchar.

martes, 9 de febrero de 2010

¡Alerta!

¡El internet esta destruyendo todo lo que considerábamos vida normal! Atentos.

He llegado a la conclusión de que sitios como Match.com e eHarmony.com atentan descaradamente en contra de los principios darwinistas. ¿Que solo el más apto sobrevive? Me imagino. ¡Eso era antes! ¿Qué pasa ahora? Es evidente que el grupo de personas a quienes van destinados esos servicios es un grupo selecto de personas: seres a quienes se les hace dificilísimo encontrar alguien con quien compartir, que de otra forma no encontrarían pareja y mucho menos se reproducirían. Estas compañías preservan, entonces, con la creación desmedida de nuevas "parejas de almas gemelas", genes que estaban destinados a desaparecer en esa solitaria generación. Claro, algunos podrán discutirme que los susodichos están demostrando algo de aptitud al conseguir este recurso y no quedarse jamón (o jamona) por el resto de su vida y admito que tienen razón al discutírmelo, pero mi punto es que no llegan a su meta gracias a sus propios esfuerzos, sino gracias a sus capacidades económicas. Pasan de ser un perdedor en la vida a ser un cliente satisfecho, más nada.

Por otro lado, tenemos a Facebook y Twitter. Aquí, si se fijan bien, ¡pasa lo contrario! Dejamos de ser clientes para convertirnos no en usuarios, sino en víctimas. Estos sites acaban en un abrir y cerrar de ojos con relaciones que de otra forma durarian quizás décadas con tan solo undir F5 y ver lo último en el News Feed. Parejas que tenían un brillante porvenir llegan a su fin antes de lo esperado 'gracias' a las monstruos en los que se han convertido las redes sociales... que se supone que nos unan. Por que ese es el propósito, ¿no? ¿Estar en contacto con todos? ¡Mjm, con todos, menos con tu pareja!

Ya identifiqué los problemas, entonces, ¿cuál es la solución? ¡Propongo cancelar todas nuestras cuentas y boicotear los sites!

No, no, fuera de broma: en verdad la solución es mucho más sencilla porque sencillamente no la hay; no existe, ni existirá, así que ni se preocupen. Lo mencionado anteriormente son simples by-products de la tecnología y tendremos que ir trabajando con los problemas que nos vaya trayendo conforme se sigan desarollando. En fin, todo recaerá en las necesidades sociales de la persona y la prudencia de cada cual.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Aplicaciones inservibles

Quisiera encontrar la forma para poder eliminar en Facebook todas las notificaciones de las miles de aplicaciones sin sentido que se han inventado. Al parecer, la gente allí no tiene más nada que hacer que no sea coger trapos de quizzes inventados por un morón aburrido y con acceso a una computadora o sembrar maíz y recoger ovejas perdidas.

Si en verdad quieres sembrar algo, siembra conocimiento. Si en verdad quieres rescatar algo, rescata una mente.

Yo entiendo que uno debe tener su tiempo de ocio, pero uno ve que pasa algo raro cuando hasta tu gerente en vez de estar atenta a su trabajo (y el tuyo), anda pensando en qué sembrar en su granjita virtual cuando llegue a su casa.

martes, 21 de julio de 2009

Garets

Por alguna razón que hasta el momento desconozco, nunca me han llamado la atención los hombres que fuman... en realidad, sucede tooodo lo contrario. En las películas siempre ponen a las nenas enchulá's del nene que es súper cool y qué sé yo qué más y uno de los factores que aumenta su nivel de coolness es el que fume, pero eso esta muy lejos de ser cierto, por lo menos en mi caso. Es bien raro porque si fuman pasto, no me importa, en verdá'... ahora, si fuman 'garets', si! Es un super turn-off bien cabrón.

lunes, 22 de junio de 2009

Y de las malas

Hace ya como 2 meses, quizás hasta más, que desactivé mi cuenta en Facebook. He perdido contacto con muchas amistades y tampoco me entero de las actividades que hay cerca. Al principio fue fácil estar alejada porque estaba molesta, pero ahora estoy rompiendo en frío como los tecatos.

Ya hoy he entrado a la página principal y escrito mi información como 3 veces, pero antes de darle a "Login", cierro la ventanita. Quiero activarla para estar al tanto de lo que sucede en el área, pero a la misma vez no quiero porque sé que voy a caer ante el vicio: sé que le daré refresh a mi home page aproximadamente 324 veces al día, que medio mundo se enterará de nuevo de mis asuntos y volveré a ser el objeto de chismes engendrados con malicia o simplemente sin sentido; que me molestaré viendo las actualizaciones de los status cuando vea que están haciendo algo más interesante que yo o cuando escriban zandeces, de las que ya he hablado en ocasiones anteriores, como suelen hacer; que sentiré la envidia correr en mí cuando vea fotos de jangueos bien chéveres que se dieron mientras yo trabajaba arduamente, entre muchas otras cosas, y que terminaré bien molesta de nuevo. Entonces, lo volveré a cerrar, cayendo en un círculo vicioso del cual intento escapar sin haber siquiera entrado.

Facebook: una adicción... y de las malas.

miércoles, 29 de abril de 2009

[Slowly] going commando

Creo que tengo una pequeña obsesión con la ropa interior. Me encanta comprarme mucha y en adición a eso, útimamente, me gusta combinámela con la ropa que me ponga. Esta semana, he tenido pédidas y no estoy contenta.
El domingo fui pa' casa de mi jevo y nos pusimos a fastidiar y en eso, su papá lo llama. ¡Puñeta, pa' qué fue aquello! Me puse los pantalones en 1.3 segundos... ¿y las panties? Shieeet. No me las puse ¡y tampoco sé donde estan! Le pregunto dónde están y me las da. Ajá, pero ¿qué hago yo ahora? ¡No puedo salir con eso en la mano! Y tampoco me da break a ponérmelas porque con cada segundo que pasa ¡se acerca más! Se las dí: "quédate con ellas." Las cogió en la mano con una cara de incredulidad que valía miles: "¡¿me vas a dejar tu 'gistro'?!" Tristemente, asentí con la cabeza, lo guardó y salimos.
Estaba pensando en pedírselo, pero... como que no me atrevo porque, pues, le dije que se lo iba a dejar y, aunque me refería a dejarlo para cogerlo después, pienso que el pensó que fue regalado. ¡Ayyy, la pendejá es que era uno de mis preferidos! Yo creo que le haré un intercambio un día de estos. ((Entre la edicion y la publicacion del blog volví a ir a su casa. Logré hacer el intercambio.))
Bueno, tener un 'gistro' menos no ha matado a nadie, ¿no? Pues, orita que llego a casa, mi abuela me empieza a decir que se le perdió uno de mis panties cuando los estaba tendiendo. Pensé que no era problema porque, pues, fue una sola. Entonces, me dice: "es de los que te gustan, de esos que no cubren nada y de muchos colores." ¡Ahí sí me encabrone! Perder uno, qué carajos, pero ¿dos en menos de una semana?! ¡No, no, eso no puede ser! Lo busqué allí y en el patio y nada. Trató de hacerme pensar que se había equivocado, pero yo sé que no. Yo sé que se perdieron, maldita sea.
Bueno, como yo se que uds. son bien dadivosos, les dejo saber que si alguien quiere cooperar conmigo para poder llevar mi coleccion a su estado original o inclusive aumentarla, adelante, tienen el camino libre. Se aceptan g-strings y bikinis pequeños y sin usar. Gracias!

martes, 13 de enero de 2009

Problemas con el alcohol

Mi papá llego anoche como seso 'e múcaro. Como tuerca. Jendío. Esta situación sucede todas las semanas, en repetidas ocasiones, lo único que no al nivel de anoche.

Una vez, hace años, entró a mi cuarto y, aparentemente, quería acostarse en mi cama. El dormía aquí antes, no era que me quería hacer nada; ya sé por dónde vienen, no empiecen. Mi cama es twin y dió este único brinco que me pasó por encima y cayó al otro lado de la cama! De más está decir que me levanté asorá' y cuando registré lo sucedido me empecé a reír. Al otro día se lo conté a él y a mami y él como que no me creía, pero mami se echó a reír también.

Ah, uds. saben que cuando uno va a vomitar, hace lo posible por que caiga en un sitio fácil de limpiar. En el inodoro es lo ideal, pero a veces a uno no le da break y resuelve con el piso o en un zafacón.... qué sé yo, una bolsa. Pues, papi no. Mami me contó que una vez llego así bien borracho y se acostó en la cama. Entonces, en vez de asomarse por el borde de la cama para que cayera en el piso, se viró pa'l lado de ella y le vomitó encima. Qué ricooooo!

Pues, hoy mami estaba peleando por lo jendío que llegó. No sabe como hizo para llegar a casa porque no podía ni pararse derecho. Y dijo que sería chévere que lo detuvieran guiando borracho. No recuerdo como siguió la conversación, pero sé que en una comente que estaría bueno hablar con par de policóas panas de una tóa móa para que lo detuvieran y le rasparan sendo ticket o algo. Ella me comentó que lo habia pensado hacer, pero con unos policías amigos de una amiga de ella, pero la cosa se quedó en nada. Le dije que intentáramos con mi tía, pero me contestó que no iba a hacer nada aunque se lo mereciera por que después tendria tremendo cargo de consciencia. "A mí no me importa, yo lo hago. Que se chave," dije yo y ella me contestó que eso ella lo sabía porque yo por corazón lo que tengo es un alambre de púas (lo cual no tiene nada de cierto, pero no le dije nada).

Bueno, pues, yo sigo con intenciones de hacerle eso a papi pa' que aprenda y no sea tan cabrón. No quiero que pase un susto, quiero que le raspen el tiquetazo y se le quiten las pendejases de una vez. El único problema es que no tengo los contactos con ningún policía.... Ayúdenmeeeee!

miércoles, 29 de octubre de 2008

Mis adicciones

Son las siguientes:
  • guiar... aunque ya me empieza a cansar.
  • ligar... porque es necesario alimentar la vista; no solo de pan vive el hombre.
  • el internet... porque siempre hay algo nuevo.
  • besar, comer y dormir... porque todas se sienten rico.
  • escribir aquí... porque hablo lo que quiero, cuándo y cómo me parece, sin tapujos.
  • conocer gente... porque la gente me intriga mucho y me encanta poder observar cuán diferente somos todos.
  • perder el tiempo... así podría resumir la mayor parte de esta lista (sino es que toda), pero la pongo aparte como quiera por que me da la gana.
  • procrastinar... porque ... porque... eh, en realidad no sé por qué, pero me gusta hacerlo aunque odio las consecuencias... como por ejemplo, ahora que suspendieron las clases en la UPR hasta el miércoles: tenía un proyectito para entregar el viernes y no he hecho un carajo. Sabrán que ahora lo termino el martes, como a las once y media de la noche. La felicida-a-a-a-ad!
  • maquillarme para ir a fiestas... porque me sube el autoestima exponencialmente, aunque ya la misma ande por los cielos.
  • ver a las personas sacás de quicio/tratando de hacer algo (fallidamente) en repetidas ocasiones... ay, no tengo ganas de explicar este, en verdá, es mucha baba.
  • ... entre otros que no recuerdo quizás porque no disfrute tanto o porque simplemente mi memoria no se cansa de jugarme trastadas.

Creo que lo que todas tienen en común es que son cosas que hago por motivación intrínseca; nada de lo que está en esa lista se me es obligado a hacer... y la que más se siente como obligación es la que ya me está empezando a cansar. Eso es lo que me jode con la universidad... como no estoy en esa universidad por gusto, como todos los demás estudiantes, nada me importa un carajo, aunque si me gusta aprender. Ay, yo creo que voy a tener que visitar a la psicóloga... me voy a colgar por esta pendejá; haré el bachillerato como en diez años.

jueves, 23 de octubre de 2008

Oler pega no es suficiente ya

Yo no le doy tregua a nadie: así sea un nene de trapos de cinco años o una señora impedida, si hacen algo cómico me los tripeo sin remordimiento alguno. Trato de no ser cruel, eso sí, pero de que me lo gozo y me río, lo hago. Bueno, en este caso, la animal fue mi madre.
Usualmente, la madre para los puertorriqueños es el epítome de moralidad y espiritualidad, que si la madre es santa y qué se yo, pero eso a mí me importa poco; la mía hizo una animalá y punto.

Yo no sé por qué, ella tiene la manía de oler gasolina. Yo no tengo pruebas, ni he leído nada al respecto, pero no es necesario tener un doctorado en química para saber que eso tiene que hacerle daño a las vías respirtorias y demás. Bueno, yo cumplí con decirle par de veces que no lo hiciera, pero no me hizo caso y... cuando no me hacen caso, cosas pasan.

Hoy fui a casa de un tío que es doctor y me dice: "Oye, ¿tu mamá no te dijo nada de lo de la gasolina?" Y yo: "No, ¿qué pasó?" Y me contó que hace poco ella fue a echarle gasolina al carro y cuando fue a oler la tapa de la gasolina del carro, que se la llevó a la nariz, sin querer se la pegó y la gasolina se le regó por la cara y hasta le entró por la nariz... ¡tanto así que ni podía respirar!

¡Eh, obviamente que se quedó callá! ¡¿Quién carajos va a querer contar que hizo tal brutalidad?! Admito que me reí con cojones. Sé que le tiene que haber quemado to' por ahí pa' dentro y que se tiene que haber caga'o del susto, pero... a cantazos es que aprende el burro, ¿no? Yo espero que de esta aprenda y se deje de pendejases que bastante grande que está.
Si tienen historias parecidas... ¡no sean mordí'os y compartan!
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