Desde pequeña, sufro de ulceritas en la boca, o como también se les conoce [y yo suelo llamarles], aftas. Lo único bueno de que esto me suceda desde pequeña es que, por lo menos, estoy segura de que no se me pegó de besar a ningún pendejo. No sé cuán familiar les sea este asunto de las aftas, pero créanme que si no las han sufrido, tienen que dar gracias a sus dioses. Yo las detesto porque me han jodido la existencia desde que tengo memoria y aún ahora siguen dando lata.
Como aparentemente he de vivir con esta maldición, he hecho mi research (por internet y le he preguntado a mis dentistas) y resulta que algunas personas las tienen por herencia, otras sin razón aparente, a veces pasan cuando bajan las defensas y, obviamente, cuando uno se muerde. En lo personal, he llegado a pensar que me suceden por todas las anteriores.
Gracias a mi experiencia de 20 años en el asunto, no creo que exista algun tratamiento realmente efectivo en contra de esas cabronas. En la farmacia siempre tienen una sección de "remedios", pero en verdad lo que quieren es cogerte de pendejo. Por qué uno cae, se preguntarán. Les explico: la cosa es que uno llega tan desespera'o y tan encabrona'o a dicha sección que cae en las redes ¡una y otra vez! Créanme, yo sé el truco de esos cabrones y siempre termino cayendo. Es como un tipo que va al caserío buscando crack y lo que le dan es piedra caliza pa' que por lo menos se conforme con mirarlo en lo que llega la mercancía.
Ahora mismo, tengo en mi poder 2 "medicamentos" que dicen ser útiles en el asunto de curar las aftas; uno de ellos quizás les sea bastante familiar: Finafta.
Esto último es la inspiración detrás de esta entrada. Gracias a Finafta yo pude descubrir que los científicos y los doctores, al igual que mis maestros y profesores de ciencia me han mentido descaradamente una y otra vez, haciéndome creer que el corazón es quien late y que está en el pecho. ¡Mentirosos! ¡Yo sé por experiencia que el corazón esta en la boca por que cada vez que me pongo Finafta, puedo sentir latidos en el mismo centro de la cabrona ulcerita! Así que déjense de esas mierdas, que ya no les creo nada.
En el potecito marrón, de etiqueta rosada y tapa negra deberían intentar escribir los múltiples usos del Finafta, que podrán ser muchos, menos ponerle fin a las aftas.. En todos estos años de uso, nunca se me ha curado una más rapido que si no me pusiera nada. Otra vez, los sigo usando gracias a la desesperación y a la fe de que algo tiene que funcionar. Aunque... un momento, ¡es cierto! ¡La revelación! El Finafta funciona para que cese el dolor en el área afectada, ¡sí! Vean: una vez te lo aplicas, el dolor es tan intenso que los receptores de dolor simplemente 'se van de over'. Sí, esa es la fórmula mágica: sentir tanto dolor de momento, que luego no sientes nada.
El uso de este 'medicamento' también me ha ayudado a descubir que el dolor hace que uno salive con cojones, ya que una vez me pongo eso y me da el primer 'corrientazo', empiezo a babearme mas que los perros de Pavlov. En adición, he llegado a la conclusión de que salgan lágrimas de los ojos no hace falta llorar o bostezar: una gota de Finafta en una ulcerita = ojos llorosos en 1.3 segundos.
But wait, that's not all! Como si eso fuera poco, ¡también tiene propiedades milagrosas y reveladoras! Si alguna vez quieren saber si alguien esta vivo todavía, muerto o solamente comprobar que hable y que tenga sentimientos fuertes igual que todos nosotros (e.g. monjes), denle a probar la sustancia maligna dentro de ese potecito, dejándosela caer en una ulcerita y verán que no solo son iguales, sino que tienen un vocabulario más asqueroso que cualquier bichote de caserío; si estaba muerto, revive; y, si estaba vivo, ¡corre, cabrón, que el muerto vas a ser tú!
En fin, el Finafta y yo llevamos una relación muy larga y le vaticino muchos años más... por lo menos hasta que lo retiren del mercado por anuncios engañosos o por resultar ser perjudicial a la salud. Ahora los dejo, ¡me voy a auto-torturar!

.jpg)