He aquí un resumen de mis primeros 2 días de clase... empecemos de atraj pa'lante:
Hoy, jueves 13 de agosto tenía una sola clase a las 7:30am. A esa hora yo estaba dando vueltas como loca en el estacionamiento. Me jodí. No fuí a mi clase de sexualidad humana, la única clase de psicología este semestre. Me perdí la oportunidad de gritar crica, chocha o pandorca con un guille cabrón en el salón. Badtrip.
Ayer todos los profesores me tripearon fuerte, en verdad. Todos se ven que bregan afuego. El de Ciencias Físicas nos la montó a los de Psicología diciendo cosas como: "¿Ustedes qué piensan hacer cuando se gradúen? ¿Coger cupones? Aquí, a uds. cuando se graduan, le dan el diploma con una solicitud de ayudas federales." Cabrón; me cayó bien. El de Administración Pública nos insistió en que no deberíamos coger esa clase porque la realidad es que el gobierno de Puerto Rico es un mierdero que no sirve pa' un carajo y nadie se quiere cagar las manos (esas mismas fueron las palabras que usó). Me gusta cuando los profesores hablan malo, por eso él siempre me ha caído súper.
Todo iba a pedir de boca, pero en algún momento se tiene que joder. Hace tiempo que no decía eso aquí, ¿verdad? Pues, ya cuando estaba siendo hora de irme, se raspó el aguacerote de bienvenida. Yo tenía dos sombrillas, sí... ajá, pero en el carro. ¡Puñeeeeeta! No me quedó más remedio que quedarme un rato más allí. Me quedé tirada en el piso de un edificio esperando a ver si paraba de llover. Después de una hora, no pude más: me estaba dando demasiado sueño y sabía que si me quedaba dormida allí, allí mismo me quedaría toda la tarde. Decidí mojarme. ¿Les conté que mi blusa era blanca y que me había pasado blower y plancha el día anterior? ¿No? Pues, ahora lo saben. Llegué al carro como si hubiese acabado de salir de una piscina y decidí quitarme la blusa porque lo menos que me podía dar era una pulmonia encabrona. Me la quite ahí mismo y, como yo aunque me sequé con una toalla que tenía todavía estaba medio mojá', cuando me iba a poner el jacket, mis manos no pasaban por las mangas. Ajá, entonces allí estaba yo en el parking de la universidad, to'a moja', en bra, luchando para ponerme un jacket en mi carro. ¡Qué lindo!
Después que estoy media hora en un tapón sólo para salir de la cabrona universidad, me meto por mi ruta alterna de preferencia para llegar a casa solo para darme cuenta de que estaba inundada. Era muy tarde para virar. Fue como si hubiese cruzado un puente que daba al mar en vez de hasta otro pedazo de tierra. Tenía dos opciones: quedarme allí en el medio hasta hoy que bajara un poco el agua o cruzar. Obviamente, escogí la segunda, aunque ahora que sufro las consecuencias de eso, pienso que hubiese sido más económico quedarme allí hasta hoy. Quizás así hasta hubiese podido ir a mi clase. Pues, me metí por la inundación crica 'e la madre y mi carrito amenazaba con apagarse. Yo iba en primera y acelerando con cojones, como si estuviese fronteándole a alguien e invitándolo a correr a excepción de que lo menos que quería era regatear y que aunque esas si fuesen mis intenciones, no había nadie al lado mío, solo agua de un color rojizo. Estaba tan cagá' que temblaba, pero tanto estuve hasta que pasé. Mi escarabajito metió mano ahí como todo un general... pero ya el daño estaba hecho, solo que yo todavía no me habia percatado. Yo seguí de camino a casa, pero escuchaba algo rarito. "Se jodió", dije. Pensé que le había jodido algo al motor en aquel crical, pero por suerte, el motorcito sigue bien. Lo que le terminé jodiendo fue una parrillita que tenía medio rota al frente desde que lo compré. Ayer se la acabé de descabronar y la arrastré por toda la carretera. Hoy, papi se la arrancó de cuajo. Todo el dinero que cobre estas próximas semanas estarán destinados a la compra de un bumper nuevo. Badtrip intenso.