sábado, 14 de febrero de 2009

A la cañona

Yo pensaba que me botaban pronto del trabajo, pero yo creo que nop. Los otros días comenté que tuve un crical ahí con la masa. Pues, saqué un poco de cálculos e hice que la compañía perdiera casi $100 (mal taza'os). Eso pasa cada vez que jodo una masa bien cabrón... y la boto. Me ha pasado 2 veces (y que la he botado) y otras  tres, pero he dejado que las otras se las ingenien. Pero eso ya no más. Ya no más porque descubrí el secreto.

Y pasa que en mi trabajo las cosas se aprenden a las malas. A mi nadie me explicó lo importante que es el factor tiempo... o cómo arreglar la masa después de jodida. Ni tan siquiera cómo ponerle el papel a la caja registradora! Esas cositas las tuve que aprender yo a la cañona y da la casualidad que las aprendí las dos hoy, garantizando así quedarme con mi trabajo por más tiempo todavía.

Hoy, por poco levanto a la gerente con una llamada porque no sabía qué carajos hacer para ponerle el papel a la registradorita esa, pero me dije: "Ay, Lyla, déjate de pendejases. Si las otras zánganas pueden, tu puedes también y, apuesto, que con los ojos cerrados." Y es que yo tengo una visión bien machista y honestamente no confío en las mujeres al volante, ni con cosas tecnológicas porque muchas se desesperan y se les olvida hasta cómo respirar y lo que hacen son cricales aún mas grandes. Anyways, no pensé que fuese ninguna ciencia y me puse a inventar. Lo hice en "menos na'", como dicen. Yes! Diez puntos para mí por ingeniosa, inteligente y astuta (5 más por modestia). 

Bueno, pues, la masa... El gran secreto. Las veces que la he jodido lo que ha pasado es que en vez de tener cierta consistencia tipo plasticina, queda hecha mierda. Queda casi líquida y eso no sirve pa' un carajo. Descubrí que es que no se puede dejar mucho tiempo dando vueltas o que no se pueden dejar todos los ingredientes juntos y después darle vueltas. Bueno, pero para descubrirlo me tiene que haber pasado, no? Pues, pasó la 2da hoy oootra vez y decidí seguir inventando. Resulta que también descubrí que si le echaba un cojón de harina extra, se arreglaba.

Como aseguré mi trabajito con todos esos truquitos que aprendí, decidí que ya era hora de un upgrade móvil. Guardé mi celu rex 1 para alguna emergencia y ahora tengo un Sidekick bien cabrón con todos los servicios iiii-li-mitados. 

8 comentarios:

  1. Lyla y sus ocurrencias debe ser el nombre del blog. Has aprendido una lección muy importante, mi pequeño saltamontes, no todo se aprende en la universidad. La calle es la mejor escuela que hay, ahí se aprende o te joden. Espero que la masa cojonuda haya sido un éxito. Para ser clichoso te deseo un lindo día de la amistad. SALUD!!!

    Borré el comentario anterior por culpa de un horror. =)

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  2. Jajaja podría serlo, pero es que son mas las quejas que los inventos.

    Yo siempre he dicho que ser inteligente y no tener "street smarts" no vale de na'.

    Feliz día para ti también. :D

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  3. yo queme varias plantas en ocaciones tambien.

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  4. Mi último error en el trabajo costó aprox. 134,090 dolares y un boligrafo papermatte. Todavia extraño el boligrafo y de vez en cuando me lo relaman (el boligrafo).

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  5. Wow, lucky you. Aca no se han enterado de mis 'accidentes'. Estoy segura de que no tuviese tu misma suerte.

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  6. en boca cerrada no entran moscas . . .

    :-p

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