miércoles, 21 de enero de 2009

Si Dios existe...

Hay días en los cuales es mejor ni levantarse de la cama. No son días malos como tal, solo que hay muchas cositas sencillitas que lo joden poco a poco justo cuando piensas que empieza a mejorar. Hoy fue uno de esos...

La gerente de la tienda (sí, me quedé permanente, por si no lo había comentado) me dijo que abriera hoy. Primera vez que lo hago. Abría a las nueve y tenía miedo de levantarme y llegar tarde. Por esa razón, me desperté como 4 veces antes de que sonara la alarma a las 7. Yo me había acostado a la 1 y pico (antes de esa hora se me hace imposible conciliar el sueño). Podrán darse cuenta de que no dormí un carajo. Como dije una vez aquí mismo, el día aun no había empezado y ya el mío iba mal. Pues, a las 7 suena la hostia esa y la apago; quince minutos más.

Bueno, al rato me levanté, me preparé y me fuí. Llegando al mall, se raspa el aguacero. De esos que se pueden describir como... los que dieron comienzo al diluvio? Sí? Ok. Pues, como por acá llueve [casi] todos los días, tenía sombrilla a la mano, pero... ahem, vuelvo y repito: en algún momento se tiene que joder (ya hasta estoy considerando cambiarle el nombre del blog a esto! jajaja). Deje la puta sombrilla en el trabajo y lo más probable ya la perdí. Lo cual significa que tendré que comprarme otra, que será el equivalente a más o menos dos horas de trabajo porque las sombrillas parece que las hacen con plata, seda y caoba últimamente. Puñeta, qué caras están!

Todo iba a pedir de boca en el trabajito, peroooooo (y repitan conmigo) en algún momento se tiene que jodeeeer! Woooo! Así mismito pasó. Me eslembé haciendo no sé qué carajos y dejé la masa mas tiempo de lo que se supone y se jodió. Mira, pa' qué fue aquello! Se jodioooo pero una cosa asquerosa. No había madre que la sacara de la olla. Tuve suerte de que estaba uno de los muchachos que brega en el almacén y me ayudó con el zafacón porque yo no podía sacar esa mierda y tocar nada porque iba a quedar mancha'o de por vida. Estaba to'a embarrá'. Ah, y botó la evidencia para que no me jodieran. Qué lindo, le debo una porque bregó al 100.

Salgo del trabajo y dejo el celular. Viro a buscarlo. Me voy del mall. No estaba lloviendo, pero seguia nublado cuando eso y todavia no me habia dado cuenta de que habia dejado la sombrilla. Me vine a dar cuenta cuando empezo a lloviznar de camino a la universidad y... adivinen de qué color era la t-shirt que tenía puesta! Ajá, si dijeron blanca la pegaron. Estaba en un tapón, mientras empezaba a lloviznar, a poco más de media hora para que empezara mi clase y con mi carro sin gasolina. Estaba hablando por celular con un amigo y le comenté mi problema y me dijo el muy cabrón: "Pero, Lyla, si tu no tienes tantas!" ..."Este, mira, Juan, yo se que no tengo tantas, pero independientemente de la cantidad, se ven igual!" Tuve un poco de suerte y dejó de lloviznar y se quedó así por el resto de tarde. Me salve de tener que enseñarle mi cuerpecito enchumba'o a todos los universitarios

Eché gasolina porque tenía miedo de quedarme a pie pa' acabarme de joder y al fin llegué a la universidad y, para variar, no habia parking. Espero, espero y espero. Veo a un mama'o llegar y estacionarse a las millas. Qué?! Cómo... pero... qué...?!  No se como no ví ese puto parking y, pues, me lo cogieron, qué iba a hacer? Ya faltando sólo 10mins. para la clase, mientras me resignaba a llegar tarde o a no ir, veo a una que no sabía si se iba o se quedaba, pero al final decidió irse. Yes! Me estaciono y lo sigo para el salón, donde veo que la presentación que tienen puesta dice "Capítulo 2". Cómo es esto posible? Si el profesor no ha dado clases! Hoy se supone que sea la primera vez que viene! Esto es una broma de TVO?! Entonces, llega un chamaquito que empieza a repartir unos papeles. Rápidamente asumí que era el profesor y que lo que entregaba era el prontuario. En esta no me equivoque, por lo menos. Eh, a quién le tocó el prontuario con problemas de impresión? Obvio que a mí. 

La clase no estuvo mala, pero terminó con "La próxima clase empieza con un poco de precálculo". Ese es mi cuco. Perfecto: ya sé cuál es la clase que me tratará de joder el promedio este semestre.

Salgo y decido ir a la libreria a comprar el libro de francés que necesito para hacer una asignación para mañana. Ciento cuarenta y seis dólares con no sé cuantos centavos, sin incluir IVU. Que queeeeeee?! Qué fue, que las costuras del medio las hicieron con oro? Marrayo los parta a to's. Iba a dar un tarjetazo con la VISA de mi abuela... hasta que vi la fila que le daba la vuelta a la libreria. Pa'l carajo, vamo' a sacar copias. Fuí a Reserva porque la profe nos dijo que había dejado un libro allí. Pido el libro y enseño mi tarjeta de estudiante. "Y tu matrícula?" La había dejado en casa, maldita sea. Le dije que no la tenía, que tenía una vieja, pero ni caso. Me sugirieron buscar a alguna amiga/algún amigo que sacara el libro por mí. 

Okay, scavenger hunt! A buscar conocidos. Puñeta, nadie?! Cómo va a ser?! No, nadie. Saco mi súper celular de cuando todavia no se habian inventado los dinosaurios y llamo a mi mejor amiga porque es uno de los pocos números que me sé de memoria, ya que se me borraron todos los contactos. Después que llamo a los pocos contactos que tenía, me encuentro con dos nenas que estudiaron conmigo en la high. Las llamo, las saludo y les cuento mi problema. Una me dice que no tiene su matrícula y la otra me dice que sí. Yes! Le pregunté que si tenía clase y me dijo que sí, a las 4:30, pero no eran ni las 4 y yo dije: ahora es! Y me dice: "Ah, pero me tengo que cambiar. Mañana tienes clase? Ah, pues madruga!" Y se fue la bien cabrona, mira qué cojones! Ni que fuese a estar media hora cambiándose! No me jodas! Pues, qué remedio, me voy pa'l carro y me llaman por teléfono. Y, mientras hablaba, con las lagrimas casi saliéndoseme del encabronamiento que tenía, encontré la matrícula! Me ahorré un viaje a casa y de vuelta a la universidad... pero terminé con $4 y pico en menudo porque no tenía cambio; el billete mas de menor denominacion era de 5. La retrahíla de chavos que salió sono más que si me hubiese ganado el jackpot en el Resort!

De camino a casa tuve que virar a comprar algo pa' mi perra preñá... me gasté $30 en leche y biberones. Y cuando llegue a casa, al borde del desmayo (no como nada desde las 7:30am) me di cuenta que mi abuela cocino algo que no me gusta mucho. Y... nada más! Ya casi se acaba el díaaaa! Ahora, a ver qué pasa de aquí a que me logre dormir...

A la verdad que si Dios existe, se divierte jodiéndome la existencia con pendejaitas así: que no son problemas de vida o muerte, pero encabronan a cualquiera.

5 comentarios:

  1. Bienvenida al mundo después de la universidad. Donde todo y todos se confabulan en divino concubinato para joderte la vida. No te niego que me reí, pero por momentos hasta lástima sentí: a) cuando tuviste que abrir tienda y no podías dormir, porque se lo que se siente el peso del deber y b) cuando no llovió en el momento en que habías botado la sombrilla. Privaste a tus compañeros del show de tus gemelas. SALUD!!!

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  2. Wow, 1 lector. En serio que tengo que felicitarte por haber leído todo eso, Zeu! Después que lo postie y vi todo lo que era, hasta yo misma me sorprendí.

    Eso de abrir la tienda fue una jodienda. Y... gracias por desear que me exhibiera algarete por ahí. :( Jajaja.

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  3. tu por lo menos te salvaste de la lluvia... ayer yo estaba a las 3:52 en el otro extremo de la universidad para mi clase de la cuatro... y estaba lloviendo super fuerte con gotas gordas que joden la vida!, me fui con el jackete encima... Y ERA ROJO toda mi ropa de ese día quedó colorá!

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  4. Oww. Súper badtrip... y eso que no sale! Qué jodía.

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  5. Ahora sabes lo que siente Eliezer Ramos cuando el mundo conspira en su contra tambien.

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